Estos días se cumple un año desde que la COVID-19 nos obligase a parar en seco. El 11 de marzo de 2019 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaraba una pandemia mundial y España se sumía en un confinamiento domiciliario que nos obligaba a incorporar en nuestro día a día una serie de medidas necesarias para evitar la propagación de la COVID-19.

Un año después, ¿cómo han cambiado nuestros hábitos cotidianos?

 

Mascarillas 

Como medida de prevención e higiene, los mayores de seis años en adelante están obligados al uso de mascarillas. Un hábito que ya está muy presente todos los ciudadanos, ya que es obligatorio su uso en la vía pública y los espacios cerrados cuando no se cumple la distancia de seguridad de un metro y medio entre personas.  

 

Higiene

El lavado de manos y los geles hidroalcohólicos han pasado a ser fundamentales en nuestro día a día. Junto a la mascarilla, la higiene de manos se considera fundamental para evitar el contagio. El lavado de manos es más efectivo para eliminar algunos tipos de gérmenes y la OMS recomienda que este se haga entre 40 y 60 segundos. 

Una forma sencilla y eficaz que debemos seguir manteniendo sí o sí. 

Hábitos pandemia: lavado de manos

Distancia social

Uno de los hábitos más difíciles de sobrellevar es la distancia social, no solo con las personas que nos podemos cruzar a diario, sino también con nuestros más allegados. 

Hemos tenido que dejar de lado los besos, abrazos y apretones de manos con nuestros amigos y familiares para cumplir con la distancia de seguridad recomendada por las autoridades. 

 

Sedentarismo

El teletrabajo y pasar más tiempo en casa nos ha convertido en personas más sedentarias que pasan más tiempo sentadas y tumbadas en el sofá. Para ello, es importante tener buenas rutinas deportivas, ya sea dentro del hogar o al aire libre, para seguir manteniendo nuestros cuerpos activos. Además, el ejercicio físico puede llegar a reducir la ansiedad y ayudarnos a descansar mejor.  

 

Dietas

Hemos pasado de realizar numerosas comidas y cenas copiosas fuera de casa a cambiar nuestras rutinas a la hora de alimentarnos. Ahora se dedica más tiempo a cocinar platos más elaborados, sin embargo, el pasar más tiempo en casa puede llevarnos a comer alimentos poco saludables a deshoras. ¡Cuida tu alimentación!

 

 

 

Recuerda, ¡ahora la salud es lo más importante! ¡cuídala!